No mortal can be a proper object of our adoration

Danielle Sharp (Front Magazine).


«We would not therefore be understood to affect giving the reader a perfect or consummate pattern of human excellence, but rather, by faithfully recording some little imperfections which shadowed over the lustre of those great qualities which we shall here record, to teach the lesson we have above mentioned, to induce our reader with us to lament the frailty of human nature, and to convince him that no mortal, after a thorough scrutiny, can be a proper object of our adoration.»

«Por lo tanto no  pretendemos que el lector crea que nuestra intención es ofrecerle un modelo perfecto y completo de virtud humana, sino, por el contrario, al hacernos fiel eco de algunos pequeños defectos que ensombrecían el lustre de las grandes cualidades que nos disponemos a relatar, enseñarle la lección antes mencionada, incitarlo a que se lamente con nosotros de la fragilidad de la naturaleza humana,  y concencerlo de que, tras un minucioso análisis, ningún mortal puede llegar a ser pleno objeto de nuestra adoración.»


Henry Fielding (1707-1754), Jonathan Wild (1743). Edición y traducción de Miguel Ángel Pérez Pérez. Madrid, Cátedra, 2004, p. 87.


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